ANIMASIVO - Festival de Animación Contemporánea de la Ciudad de México

Del 29 de noviembre al 3 de diciembre de 2017

10ª Edición

 

 

 

“Creo honestamente en la capacidad paliativa de la poesía, en su potencia

consoladora frente a los trastornos y desánimos que pueda depararnos la historia”.

José Caballero Bonald

 

 

 

ANIMASIVO - Festival de Animación Contemporánea de la Ciudad de México presenta la imagen de su décima edición realizada por Lapiztola, colectivo oaxaqueño formado por los diseñadores Roberto Vega y Rosario Martínez, y el arquitecto Yankel Balderas.

 

Lapiztola ha realizado la imagen para ANIMASIVO 2017. Sebastián es el niño que pone rostro a todos los anhelos y emociones que sentimos (vi)viendo la realidad. Una idea gráfica para la décima edición del festival que propone la poesía visual como herramienta de denuncia y de sugestión.

 

En una situación donde la cotidianidad de la violencia en México ha superado cualquier tipo de límites, urge y se hace necesaria una propuesta poética, conseguir generar una cotidianidad de la poesía (y de la imagen animada) en el México que vivimos y sufrimos, que la poesía visual consiga que el día a día no nos duela tanto.

 

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Lapiztola

En 2006 una revolución política tuvo lugar en la ciudad de Oaxaca. Durante más de siete meses  la indignación por la violenta respuesta del gobernador estatal a una huelga de maestros llevó a un movimiento de arte callejero que vio como los muros de Oaxaca expresaron su indignación. A partir de este levantamiento nació Lapiztola.

 

Tomando su nombre de las palabras lápiz y pistola, el colectivo se inspiró en los acontecimientos de su ciudad natal que les ha llevado a crear trabajos que resaltan y denuncian las injusticias. Trabajan principalmente con stencil y serigrafía, crean arte callejero para protestar y comunicarse visualmente con la sociedad, al tiempo que introducen un toque personal en un espacio urbano.

 

Su trabajo se ha extendido mucho más allá de Oaxaca y de los acontecimientos de 2006. En los últimos años, su trabajo, que va desde lo oscuro a lo lúdico, ha puesto de relieve todo, desde el culto a los narcotraficantes y el uso de maíz genéticamente modificado hasta la difícil situación de los migrantes centroamericanos y el dolor persistente de las madres que han esperado décadas para enterrar los cuerpos de sus hijos desaparecidos.